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Un verano más la isla vuelve a sorprender dando un triple salto mortal en el universo artístico. La isla amada y denostada, que ocupa horas en las televisiones por sus graves problemas en temporada, a la que peregrinan cientos de miles de turistas, abre una puerta de aire limpio y creativo en las salinas ibicencas. Una exposición que convierte a Ibiza en uno de los protagonistas artísticos de la temporada.

El coleccionista de arte Lio Malca trae a su Nave una exposición de Keith Haring. El artista norteamericano que el sida se llevó demasiado pronto y que hizo del graffiti un objeto de deseo para los amantes del arte contemporáneo. De las calles, sus obras también pasaron a las galerías más importantes del momento, sin perder su libertad creativa y sin renunciar a sus temas principales de inspiración como el sexo, el racismo, la vida, la niñez, la muerte, el SIDA. Una vida que fue cercenada a los 32 años pero que consiguió convertirse en uno de los artistas más importantes del siglo pasado y cuya influencia sigue marcando y marcará a muchos creadores en este veintiuno.

No solo democratizó el arte, no como una opción política, sino como una filosofía meramente artística con un alto contenido social, sino que después de más de un cuarto de siglo, sus trazos, sus dibujos han llegado a colecciones de marcas de ropa como Zara, Reebok, Tommy Hilfiger, Jean Charles de Castelbajac, Vivienne Westwood, Jeremy Scott o Comme des Garçons, entre otros.

Las obras de Haring se han convertido en iconos de la cultura pop que nos dió grandes artistas, músicos, escritores y que también, debido a los excesos que vivieron, nos los quitaron pronto. En cuatro años consecutivos el mundo del arte perdió a Warhol, Basquiat, Mapplethorpe y Keith Haring.

El pop art se desarrolló en el arte, en la música, en videocreaciones, en discotecas, en performance, en la calle. Llena los espacios de los museos más importantes del mundo y las colecciones de arte más exquisitas. Y hasta el treinta de septiembre podemos disfrutar en la Nave de ses Salines de tres piezas del que fue uno de los artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Ibiza se convierte en una espacio creado por Keith Haring

Dos contenedores, un mural de 13 metros de ancho, una transformación completa del espacio de la Nave y una escultura de 7 metros de altura que se colocará en el paseo de Juan Carlos I en Vila. "Queríamos crear una experiencia, una transformación radical del espacio. No quiero que la gente cuando entre en la Nave se sienta que está siempre en el mismo lugar, sino que está dentro del mundo del artista. No quiero que lo importante sea el espacio expositivo, sino el momento", comenta Lio Malca.

Este coleccionista neoyorquino de origen colombiano, admirador desde joven de Haring, ha conseguido, tras dejar atrás todo tipo de problemas logísticos, montar esta muestra. En ella podemos ver dos grandes contenedores pintados por el artista. Dentro de la sala, 'Pop Shop Tokyo', una pieza que el artista creó para poder acercar su arte al público japonés en general, a través de camisetas y merchandaising y el otro, colocado fuera a la entrada de la nave pensado para ser una llamada sobre la cultura surfer, Channel Surf Club, Knokke. Además, se expone 'Untitled (DV8)', un mural colorista que se creó ex profeso para el Club DV8 de San Francisco, una de las discotecas gay más famosa de las noches de los años 80.

"Escogimos estas piezas porque creímos que tenían que ver mucho con Ibiza, la cultura de los clubs, la música, la fiesta; los contenedores que bien podrían haber estado llenos de sal; el surf y la playa. Creemos que en Ibiza, el arte se puede mezclar con el mar, con la gastronomía, con los barcos, con la noche", añade Malca,

Las piezas que podemos contemplar en la isla, han viajado por medio mundo hasta llegar aquí. Los enamorados del arte tenemos una oportunidad única de poder sumergirnos en el universo de Haring gracias a Lio Malca. Éste enamorado de la isla que entiende a Ibiza como un escaparate del que está pendiente medio mundo entiende que el éxito de esta exposición, su propio éxito, "estará en cuanto más gente lo vea. Además, por favor, recordar que es gratis no cuesta nada y entre la playa, la cena o la discoteca siempre se puede hacer un intermedio viendo la exposición".

La exhibición estará abierta hasta el último de septiembre, de martes a domingo y en horario de mañana de 11 a 13 horas y de 17 a 22 horas por la tarde.